miércoles, 7 de noviembre de 2007

Inhalación (Puraka).

En Yoga trabajamos siempre bajo un criterio de comodidad. El punto de referencia para realizar detener la expansión y el inflado de los pulmones debe estar siempre un poco por debajo de la aparición de molestias. La competición no tiene nada que ver con el espíritu del Yoga.


Es un argumento falso pretender meter demasiado aire en los pulmones, ya que es un error pensar que, más allá de cierto punto (que es un umbral de comodida fácil de conseguir), cuanto más aire tomemos más oxígeno absorbemos. Es cierto que tras un breve período de respiración profunda, se alcanza un punto en el que se toma la cantidad óptima de oxígeno y lo que exceda de esta cantidad se expulsa con la exhalación. Desde el punto de vista del Yoga, debemos preocuparnos por otros factores distintos de la cantidad de aire, sino de la suavidad y la duración de la inhalación y la exhalación, y las pausas que se producen entre ellas. En una palabra: control. En la práctica del yoga, es en la quietud de la meditación cuando se necesita la cantidad mínima de aire.