miércoles, 7 de noviembre de 2007

Entrenamiento de posturas estáticas

Que hace ese hombre hace 10 minutos en un rincón de la clase?. Ha mantenido una postura de guardia sin haberse movido ni un centímetro, su mirada está fija, le duelen mucho las piernas y los hombros . Esporádicamente desvía la mirada para ver el reloj y tratar de quedarse solo un minuto más . Sus compañeros hacen gimnasia, luchan y algún otro se esmera por mejorar la mirada o el corte de su espada, pero él sigue en el rincón, inamovible. Jaime, su mejor amigo con el cual empezaron juntos a practicar se burla comparándolo con una estatua viviente. Nuestro amigo hace oídos sordos, cierra los ojos y le vienen a la mente las historias que por casualidad encontró en paginas de Internet las otras noches. Leyó sobre Maestros que dedicaron años a las posturas estáticas y desarrollaron excelentes habilidades marciales. Ahora es momento que él los imite.


POR QUE DEBO ENTRENAR POSTURAS ESTATICAS EN KUNG FU?

Las mismas nos desarrollan un elemento importantisimo en nuestra habilidad marcial: la conexión. Usando la teoría de las 6 armonías (las 6 partes de nuestro cuerpo: pie, rodilla, cadera, hombro, codo y mano) entrenamos alineando nuestra mano con nuestro pie, nuestro codo con nuestra rodilla y nuestro hombro con nuestra cadera. Así logramos mantener nuestro eje derecho y una colocación optima. La falla en alguna de éstas conexiones implicara algún desequilibrio o mala alineación. También el hecho de quedarnos quietos nos desarrolla la sensibilidad y la autoconciencia , así sentimos las uniones de nuestras articulaciones. Sentimos nuestro peso distribuirse, como cae a través de la columna, las caderas, las piernas y llega al suelo a través de nuestros pies, logrando así mayor enraizamiento, requisito fundamental para que un auténtico estilo de Kung Fu pueda funcionar óptimamente.

LA IMPORTANCIA DE LAS BASES

Todo arte marcial tradicional hace hincapié en las bases (entrenar una y otra ves las técnicas primarias) ya que de ello sale todo lo demás. Si descuidamos esto perdemos nuestro valioso tiempo practicando solo los aspectos más superficiales de nuestro arte. Sería algo así como preocuparse en que cortinas vamos a poner en nuestra edificio antes de tener un buen arquitecto que nos haga el piso. Cuanto mayor es la base más alto puede llegar el edificio, nos han comentado los maestros.. Muy bien, en Kung Fu tradicional tenemos un muy buen arquitecto y este se llama "Santi"


Literalmente conocida como la postura de la trinidad, a primera vista es muy parecido a la guardia tradicional. Es una postura de estudio fundamental en el estilo Hsing I. Tradicionalmente se la usa (entre muchas otras cosas) como método de entrenamiento estático. La trinidad representa la cabeza las manos y los pies. Estas tres se encuentra divididas a su ves en tres secciones. Así la cintura y la espalda forman una sección con la cabeza

Los hombros y los codos con las manos . La cadera y las rodillas con los pies. Dándonos el parámetro que la unión entre nuestra parte superior e inferior es la cintura. Sun Lu Tang (1861-1933) nos cuenta en su libro "El estudio del Xing Yi Xue" que esta postura posee las características de los siguientes animales: Pierna de gallina, ya que la mayoría del peso está en nuestra pierna retrasada. Cuerpo de dragón, ya que las rodillas y la cadera se encuentran dobladas generándose así tres secciones de plegado en el cuerpo. Hombros de oso, ya que la cabeza y la nuca se encuentran derechas.

Abrazo de tigre, ya que los brazos se encuentran fuertes como abrazando la cabeza de su presa. Sun recomienda para el correcto entrenamiento de esta postura, el respeto de las siguientes tres líneas. 1) De la pierna adelantada una línea vertical de la rodilla al talón.2) De la pierna atrasada una línea vertical de la cadera al talón de la misma. 3) El dedo índice de La mano adelantada debe estar alineado con los dedos de la pierna adelantada. También recomienda mantener una respiración constante y profunda y buscar al máximo la relajación de los hombros y del resto del cuerpo. Con el tiempo sentiremos que nuestro cuerpo se agarrara mejor al suelo como si echará raíces. Nuestra zona superior se relajará y el torso caerá natural sobre nuestra zona inferior, dándonos así más estabilidad en la zona baja y más fluidez en la alta.