miércoles, 7 de noviembre de 2007

El Proceso de Respiración.

El Proceso de Respiración.
El acto de respirar es una función muscular compleja, cuya coordinación está dirigida por un centro respiratorio que esta en el cerebro. Entre sus células hay un grupo que es responsable de la inhalación y otro, de la exhalación. La inhalación es un proceso activo; la exhalación es un proceso pasivo, un retroceso, un escape.


Los músculos que entran en acción para llenar y vaciar los pulmones son los del diafragma, los de las paredes del pecho y los de las costillas flotantes. El diafragma es el músculo más fuerte y tiene un movimiento de vaivén hacia arriba y hacia abajo parecido al de un pistón


Durante la inhalación, se aplana la cúpula del diafragma, presionando hacia abajo las vísceras que hay debajo y abultando el abdomen cuando se hace una respiración profunda. Al mismo tiempo, se expande la caja torácica y la presión atmosférica que hay fuera del cuerpo hace que se llenen los pulmones a través de las fosas nasales (o la boca), la faringe, la tráquea y los bronquios.


Durante la exhalación se produce un retroceso activo. La caja torácica se relaja, los músculos abdominales se encogen y el diafragma, que había descendido por la presión del aire que entraba, sube por su propia elasticidad. Durante este proceso, se expulsa el aire de los pulmones. La exhalación es una liberación de la tensión o expansión.
En condiciones normales, los pulmones se inflan y se desinflan. Tienen elasticidad, pero no son órganos musculares. Su expansión y su contracción depende de los músculos de la caja torácica y del diafragma.